. En La Bombonera, unos 50 mil hinchas despidieron del futbol al maximo artillero de Boca, que se dio el gusto de convertir otro gol y jugar junto a su hijo. Dijeron presente Tevez, Bianchi, Guillermo y Del Potro, entre otras estrellas.La historia dira que febrero de 2012 apenas comenzaba. Que el Torneo Clausura de aquel ano todavia no habia empezado. Y que todavia faltaba mucho para que Boca debutara en la Copa Libertadores. Pero la Bombonera, ese mitico estadio que supo latir a la par de miles de corazones azules y amarillos, estuvo llena para despedir a uno de sus maximos idolos, en una tarde que mezclo la nostalgia con la pasion. Es que si el gol es la maxima alegria del futbol, no habra otro jugador en la historia de Boca que haya hecho mas felices a los hinchas que Martin Palermo. Ese que se canso de sumar capitulos en su vida. Ese delantero de los goles posibles y tambien de los imposibles. Al cabo: ese que fue mas alla de cualquier camiseta, y se gano el carino de todos.Ya no hacen falta tachar mas numeros en banderas. El unico numero que prevalecera es el nueve, ese que supo llevar Palermo en su espalda a lo largo de los anos. Poco despues de las 20.30, veintidos jugadores entraron a la cancha, pero todas las miradas estuvieron posadas en uno solo, en el. "Esperemos que no se nos pianten muchas lagrimas. Estoy ansioso por volver a ver la Bombonera repleta. La sensacion de caminar por el tunel, escuchar a la gente... Es todo lo que vivia como jugador y va a ser muy fuerte volver a vivirlo", fueron las palabras del Titan poco antes de saltar por ultima vez a la cancha de Boca.La noche invitaba a los deja vu. Ni siquiera habian pasado sesenta segundos cuando Guillermo Barros Schelotto, su rival que con el paso de los anos se transformo en su amigo, le dio el primer centro de la noche, ante la atenta mirada de las mas de 50 mil personas (incluida la barrabrava de Boca) que coparon a la Bombonera. "Aplaudan/Aplaudan/No dejen de aplaudir/Los goles de Palermo que ya estan por venir", era el grito que bajaba desde los cuatro costados ("Siempre la voy a recordar. Nunca me voy a olvidar de esa cancion. Era mi fuente de confianza. El gol fue mi vida", se emociono Palermo).
Y asi fue, como no podia ser de otra manera: el reloj marcaba los 23 minutos, y Gustavo Barros Schelotto tiro el centro para que Palermo definiera de zurda ante la mirada de Carlos Bossio. Un rato antes, el Titan se habia mandado una de las suyas, cuando habia eludido al ex arquero de Lanus, pero con el arco libre definio afuera. Poco importo. "Amigos de Martin" de un lado, "El equipo de Martin" del otro. Las camistas tampoco importaban. Es mas: el idolo hasta se dio el gusto de ponerse los guantes de arquero y pararse frente a Ryduan, su hijo, para intentar atajarle un penal cobrado por Hector Baldassi.
Casi como si fuera un skecth humoristico, el idolo se dio el gusto de ensenarle a su hijo como patear un penal en la Bombonera, casi como si estuvieran en una plaza cerca de su casa. ?El resultado del partido? 3-2 para los "Amigos de Palermo", con goles de Esteban Fuertes (2), Cristian Chavez, Martin Palermo y Ryduan Palermo. Sin embargo, la historia dira que aqui, en la Bombonera, a muchos hinchas de Boca se les puso la piel de gallina. No es para menos. Palermo todo lo puede.
Mientras la noche se consumia y la gente gritaba "Palermo no se va", una bandera continuaba flamenado, como para permanecer en la historia: "Extranarte siempre, olvidarte jamas".